Me acabo de dar cuenta de la importancia que tiene la luz en mi vida. O la temperatura mejor dicho. Porque los días de calor se acompañan de una alta temperatura mental, esos momentos en que recuerdas-sientes-buscas respuestas y la capacidad resolutiva tiende a 0. Aunque haga frío en la noche, el vivir un día caluroso significa mi propio "infierno", exagero, pero dentro de mis parámetros vitales lo es. El calor y el sol son mis peores enemigos "no controlables".
Pero encontré mi estrella de la suerte, la que busqué durante tanto tiempo en cosas tan complejas que probablemente nunca llegaría a resolverlo; viene la alegría cuando se aproxima el
invierno. Las vacaciones nunca se me han pasado rápido, para mi, más bien pasan en una micro cacharrienta que cuando más se acerca a Marzo se vuelve más lenta aún; a diferencia del avión que viaja de Marzo a Diciembre, tiempo que pasa...volando. Por lo que, técnicamente, estoy más cerca del invierno que lo que estuve la primera vez que escribí acá. Y, el invierno pasado me pasé todo el tiempo buscando mi estrella de la suerte, siendo que la estaba viviendo. Doh.
Fuente de mi alegría y ánimo, a pesar de las clases y las responsabilidades extras, espero que se aprovechen al máximo antes de llegar a mi hibernación estival, depresión incluida, que espero con ayuda de la mente fría que abunda en los días lluviosos, logre algún día solucionar.
Parte 2: cuando yo era más chico para mi las tortas significaban qué tanto me podría importar alguien. Es como: esa persona significa, en el lado amoroso, todo para mi. Y mi mente infiel siempre separó 2 tortas, una para la persona de mayor importancia, y una para el resto. Cosa de porcentajes, proporciones. 50% exclusivo, y nunca podría enamorarme de 2 personas, por lo que la segunda torta nunca sería un peligro para la primera.
Sería.
La pirámide tenía un significado parecido. Igual las subpololas. Es como, a quien le dedicas más tiempo, a quien le dedicas más preocupación.
Las listas eran una tontera, como
"con quien me metería y con quién no". Pero todo el mundo que me conoce saber que eso no existe para alguien que incluso piensa que las vacaciones son superficiales.
Aviso que nunca he mentido, ni ahora miento en cuanto a sentimientos se refiere.Saludos!!!