lunes, mayo 29, 2006
Ya empezó...
Esa sensación de desesperanza, acompañando al más mínimo de los problemas, en adelante. Será la depresión. Pero en serio ahora. Una sensación extraña que mezcla la melancolía, los colores diversos con una opacidad y una tristeza gris. Qué lástima que no puedo dibujarlo, nisiquiera expresarlo bien con las palabras. Me quedo solo escribiéndolo, sin ánimos de traspasarle mis sentimientos, o emociones, espero por mi propio bien, a nadie. Pero tengo pena. Y mucha.
martes, mayo 16, 2006
Familia B
Ayer una persona me dijo que me quería.
Ayer no me cuestioné nada; estaba cargado de un ánimo horrible, porque me habían quitado mi teléfono, me dejaron uno que se escucha pésimo, y no tiene altavoz. Suficiente para irrumpir en mi poco apacible cabeza y descargar mi ira en lo que tuviera cerca.
No importa. Lo importante es que alguien me dijo que me quería, y eso siempre ha sido bueno para mi, hasta hoy. Mi política de vida siempre ha sido ser pacífico, tranquilo, y muy cariñoso (debe ser una de mis mejores virtudes) por lo que siempre he aceptado el cariño de mucha gente. Pero hoy me cuestioné si realmente era algo positivo.
Porque yo no soy su familia A, sino su familia B. Y no es para nada agradable vivir en una pensión, pero necesito límites dentro del paraíso donde me dejaron. En las paredes de este pseudo-hogar viven tantas mentiras, que decirlas sería desarmarlo por completo; y los sentimientos, que creo son reales, sólo sirven para confundir más una situación ya muy confusa. Pensé en cómo sería la vida en una pensión, si las reglas del juego cambiaran y las relaciones se enfriaran al punto de romper lazos de confianza; sin embargo, no sé qué tan sanos son esos lazos. Si la situación se aclarara desde arriba sería mucho mejor, pero por mientras me siento un poco mentiroso, un poco ambiguo en cuanto a mis sentimientos y definitivamente muy desorientado.
Me está comiendo la ansiedad, pero eso se calma con galletitas.
Ayer no me cuestioné nada; estaba cargado de un ánimo horrible, porque me habían quitado mi teléfono, me dejaron uno que se escucha pésimo, y no tiene altavoz. Suficiente para irrumpir en mi poco apacible cabeza y descargar mi ira en lo que tuviera cerca.
No importa. Lo importante es que alguien me dijo que me quería, y eso siempre ha sido bueno para mi, hasta hoy. Mi política de vida siempre ha sido ser pacífico, tranquilo, y muy cariñoso (debe ser una de mis mejores virtudes) por lo que siempre he aceptado el cariño de mucha gente. Pero hoy me cuestioné si realmente era algo positivo.
Porque yo no soy su familia A, sino su familia B. Y no es para nada agradable vivir en una pensión, pero necesito límites dentro del paraíso donde me dejaron. En las paredes de este pseudo-hogar viven tantas mentiras, que decirlas sería desarmarlo por completo; y los sentimientos, que creo son reales, sólo sirven para confundir más una situación ya muy confusa. Pensé en cómo sería la vida en una pensión, si las reglas del juego cambiaran y las relaciones se enfriaran al punto de romper lazos de confianza; sin embargo, no sé qué tan sanos son esos lazos. Si la situación se aclarara desde arriba sería mucho mejor, pero por mientras me siento un poco mentiroso, un poco ambiguo en cuanto a mis sentimientos y definitivamente muy desorientado.
Me está comiendo la ansiedad, pero eso se calma con galletitas.
viernes, abril 14, 2006
La espera eterna...
Son las 3 p.m.
No las 3 a.m. como el título de mi blog dice, pero les aseguro que el 99% de las ideas escritas aquí rondan mi cabeza alrededor de esa hora.
El último post que escribí lo escribí con un estado de ánimo muy cargado. Tanto que tuve que salir de mi casa a mirar la puesta de sol para desconcentrarme. Obviamente eso no resultó, pero bueno, quizás hubiese sido peor si no hubiese salido. Me auto-responderé con esto.
Yo siempre espero el día que no llega. Porque para mí, y para mi desgracia, el cambio nunca es brusco. Mi concepto de cambio de un día para otro no funciona. Y eso es causa o efecto de mi mala voluntad para vivir. Y para hacer cosas. Me explico. Todos los domingos de mi vida pienso en que al otro día cambiará el mundo, radicalmente, nada poco, nada temporal, sino que de un momento a otro la vida tomará un rumbo distinto; aquí no hay intermitentes ni luces de freno, el cambio es rápido, casi imperceptible, pues ocurrirá dentro de las pocas horas de sueño que suelen existir entre que duermo y despierto entre un domingo y un lunes (lunes y lunes para ser más preciso). Quizás debido a lo mismo es que duermo tan poco en esa noche, casi siempre cargada de ansiedad.
Y despierto el lunes. Esperando despertar temprano, feliz, tomar desayuno, salir temprano, tomar apuntes, y hacer todo lo que defino como estabilidad cuerpo-mente-alma. Y no poh. Nunca pasa. Es como un salto hacia esa ansiada estabilidad, afectado muy tempranamente por la gravedad que implica lo inviable de esa velocidad de cambio, porque es difícil arreglar el mundo en un día.
Así que no resulta de esa forma. Pero los cambios paulatinos no son mis amigos, porque no soporto la espera para nada. Mi filosofía de vida es que los problemas se solucionan antes de cerrar los ojos. No puedo dormir con problemas grandes. Ni medianos. Ni la mayoría de los problemas chicos. En fin, creo que hay áreas de madurez que aún no alcanzo, y sería bueno comenzar a pensar en que pequeños esfuerzos sí valen la pena y sólo el tiempo se encarga de hacer sumas; me acabo de dar cuenta que cualquier cambio positivo en la vida, que ocurra de la noche a la mañana, si bien puede ser real jamás será estable.
viernes, abril 07, 2006
Será el principio del fin...
Me espera un cambio grande.
No sé si será para bien o para mal, pero de seguro viene. Lo presiento. A veces pienso que nunca va a ocurrir. Pero esta vez tengo un presentimiento fuerte.
Será el día que la costumbre se rompa. Algo verdadero, auténtico, es lo que comenzaré a vivir. Pero no sé por dónde viene. Lo que me provoca más incertidumbre. No puede pasar inadvertido, pero no puede definirse fácilmente. Ni siquiera difícilmente.
Nadie lo va a entender, pero creo que en algún momento, quizás muy próximo, seré capaz de explicarlo.
sábado, abril 01, 2006
Salió el sol...
Después del frío que hizo en la mañana, al mediodía y en gran parte de la tarde, salió el sol.
Y me dieron ganas de salir a pasear. Cuando termine de escribir por aquí.
Ayer se me ocurrió algo genial para escribir, pero lástima que esa idea-ideal llegó a mi mente a las 2 de la mañana, hora a la que me daba demasiada lata prender el computador. Bueno, es lo que hay. Qué les cuento. Me he vuelto una persona bastante reflexiva comparada con lo que era antes; algunos lo habrán notado, otros probablemente nunca lo notarán. Hasta me vino la conciencia política, social, y todas esas mulas. Sigo pensando que es mula, aunque ahora siento que no puedo arrancarme de ella. Ha.
A mi me cuesta enormemente empatizar con la gente rara. Y cuando uno siente que tiene que abrirse al mundo, se encuentra con mucha gente rara, para el concepto personal obvio. Y por algún motivo yo siempre siento rechazo hacia esa gente que está fuera de los parámetros normales de comunicación, "buenas costumbres", limpieza, capacidad intelectual y demases. Me incomoda eso, porque hay gente con la que tengo que convivir (no a diario) que cae dentro de aquella categoría. Cuesta pensar que haya gente tan distinta. Tan cochina, o tan tonta, tan solitaria, objetivamente medidos, no van conmigo. Pero no me gusta, me sentiría mejor aceptando a todos antes que ser en cierta forma discriminador; en todo caso no es algo realmente intencional, es de esas cosas que simplemente me nacen. Nada más.
¿Por qué escribo sobre esto? Me cuesta comportarme en un hospital donde hay un gran porcentaje de personas distintas, donde más de alguien va a caer en mi categoría de raro. Y ahora estoy pensando en cómo voy a superar eso; lo he mantenido a raya desde que me instalé por primera vez en un hospital, pero ahora mi conciencia reflexiva no desea convivir con eso.
Y para eso, saldré a pasear.
Y me dieron ganas de salir a pasear. Cuando termine de escribir por aquí.
Ayer se me ocurrió algo genial para escribir, pero lástima que esa idea-ideal llegó a mi mente a las 2 de la mañana, hora a la que me daba demasiada lata prender el computador. Bueno, es lo que hay. Qué les cuento. Me he vuelto una persona bastante reflexiva comparada con lo que era antes; algunos lo habrán notado, otros probablemente nunca lo notarán. Hasta me vino la conciencia política, social, y todas esas mulas. Sigo pensando que es mula, aunque ahora siento que no puedo arrancarme de ella. Ha.
A mi me cuesta enormemente empatizar con la gente rara. Y cuando uno siente que tiene que abrirse al mundo, se encuentra con mucha gente rara, para el concepto personal obvio. Y por algún motivo yo siempre siento rechazo hacia esa gente que está fuera de los parámetros normales de comunicación, "buenas costumbres", limpieza, capacidad intelectual y demases. Me incomoda eso, porque hay gente con la que tengo que convivir (no a diario) que cae dentro de aquella categoría. Cuesta pensar que haya gente tan distinta. Tan cochina, o tan tonta, tan solitaria, objetivamente medidos, no van conmigo. Pero no me gusta, me sentiría mejor aceptando a todos antes que ser en cierta forma discriminador; en todo caso no es algo realmente intencional, es de esas cosas que simplemente me nacen. Nada más.
¿Por qué escribo sobre esto? Me cuesta comportarme en un hospital donde hay un gran porcentaje de personas distintas, donde más de alguien va a caer en mi categoría de raro. Y ahora estoy pensando en cómo voy a superar eso; lo he mantenido a raya desde que me instalé por primera vez en un hospital, pero ahora mi conciencia reflexiva no desea convivir con eso.
Y para eso, saldré a pasear.
domingo, marzo 19, 2006
Una coca-cola
Mientras me aburría hoy por la tarde me puse a pensar en que iba a subir la bencina.
$ 14 pesos por litro. Y me puse a pensar que, fuera de todo reclamo, pq igual está mal, qué tanta plata era realmente eso.
$14 pesos, por 43 litros que da mi auto, son: $ 602 pesos.
Qué son 602 pesos. Una coca cola y media, de esas que me tomo todos los días. Entonces comprendí que mi coca cola me podría servir para otra cosa.
Con 2,5 coca colas de medio litro ($1.150) me puedo comprar una colación de comida china y solucionar mis problemas alimenticios.
Con 1 coca-cola, me compro las esponjas que siempre tan sucias en mi cocina.
Con 3 coca-cola, me compro un sahne nuss.
Con 10 coca-cola (ojo: 5 días) me alcanza para una polera.
De todas formas, es prácticamente imposible para mi dejar de tomar coca cola. Pero sacando cuentas, podría servirme mucho esa plata para otra cosa.
Otro día escribiré algo más profundo. Hoy no me da para eso.
$ 14 pesos por litro. Y me puse a pensar que, fuera de todo reclamo, pq igual está mal, qué tanta plata era realmente eso.
$14 pesos, por 43 litros que da mi auto, son: $ 602 pesos.
Qué son 602 pesos. Una coca cola y media, de esas que me tomo todos los días. Entonces comprendí que mi coca cola me podría servir para otra cosa.
Con 2,5 coca colas de medio litro ($1.150) me puedo comprar una colación de comida china y solucionar mis problemas alimenticios.
Con 1 coca-cola, me compro las esponjas que siempre tan sucias en mi cocina.
Con 3 coca-cola, me compro un sahne nuss.
Con 10 coca-cola (ojo: 5 días) me alcanza para una polera.
De todas formas, es prácticamente imposible para mi dejar de tomar coca cola. Pero sacando cuentas, podría servirme mucho esa plata para otra cosa.
Otro día escribiré algo más profundo. Hoy no me da para eso.
sábado, marzo 18, 2006
Días de lluvia
Ayer fue un día para no olvidar nunca más. De esos días que quedan marcados en la retina, en la mente, en la memoria, en el calendario y hasta quizás en el diario de alguien, aunque lo último no lo creo. En fin. La diferencia entre ser hijo único y tener hermanos no puede ser una diferencia pequeña, sino algo que a la larga, por muchos amigos o primos o familia que se tenga, se nota. En el carácter, en los modales, en todo. Y yo siempre me he sentido hijo único, a pesar que en estricto rigor no lo soy.
Por primera vez escribo algo entre lágrimas. Y es que saber después de 21 años que alguien que comparte la mitad de mi sangre se preocupa por mi. No importa el contexto ni mucho las palabras, sino los hechos y lo que contienen. A mí me transmitió mucha felicidad. Y aunque tampoco soy bueno para llorar, la extrema felicidad es algo que no me puedo contener.
martes, marzo 14, 2006
Depresión estival
Me acabo de dar cuenta de la importancia que tiene la luz en mi vida. O la temperatura mejor dicho. Porque los días de calor se acompañan de una alta temperatura mental, esos momentos en que recuerdas-sientes-buscas respuestas y la capacidad resolutiva tiende a 0. Aunque haga frío en la noche, el vivir un día caluroso significa mi propio "infierno", exagero, pero dentro de mis parámetros vitales lo es. El calor y el sol son mis peores enemigos "no controlables".
Pero encontré mi estrella de la suerte, la que busqué durante tanto tiempo en cosas tan complejas que probablemente nunca llegaría a resolverlo; viene la alegría cuando se aproxima el invierno. Las vacaciones nunca se me han pasado rápido, para mi, más bien pasan en una micro cacharrienta que cuando más se acerca a Marzo se vuelve más lenta aún; a diferencia del avión que viaja de Marzo a Diciembre, tiempo que pasa...volando. Por lo que, técnicamente, estoy más cerca del invierno que lo que estuve la primera vez que escribí acá. Y, el invierno pasado me pasé todo el tiempo buscando mi estrella de la suerte, siendo que la estaba viviendo. Doh.
Fuente de mi alegría y ánimo, a pesar de las clases y las responsabilidades extras, espero que se aprovechen al máximo antes de llegar a mi hibernación estival, depresión incluida, que espero con ayuda de la mente fría que abunda en los días lluviosos, logre algún día solucionar.
Parte 2: cuando yo era más chico para mi las tortas significaban qué tanto me podría importar alguien. Es como: esa persona significa, en el lado amoroso, todo para mi. Y mi mente infiel siempre separó 2 tortas, una para la persona de mayor importancia, y una para el resto. Cosa de porcentajes, proporciones. 50% exclusivo, y nunca podría enamorarme de 2 personas, por lo que la segunda torta nunca sería un peligro para la primera. Sería.
La pirámide tenía un significado parecido. Igual las subpololas. Es como, a quien le dedicas más tiempo, a quien le dedicas más preocupación.
Las listas eran una tontera, como "con quien me metería y con quién no". Pero todo el mundo que me conoce saber que eso no existe para alguien que incluso piensa que las vacaciones son superficiales.
Aviso que nunca he mentido, ni ahora miento en cuanto a sentimientos se refiere.
Saludos!!!
Pero encontré mi estrella de la suerte, la que busqué durante tanto tiempo en cosas tan complejas que probablemente nunca llegaría a resolverlo; viene la alegría cuando se aproxima el invierno. Las vacaciones nunca se me han pasado rápido, para mi, más bien pasan en una micro cacharrienta que cuando más se acerca a Marzo se vuelve más lenta aún; a diferencia del avión que viaja de Marzo a Diciembre, tiempo que pasa...volando. Por lo que, técnicamente, estoy más cerca del invierno que lo que estuve la primera vez que escribí acá. Y, el invierno pasado me pasé todo el tiempo buscando mi estrella de la suerte, siendo que la estaba viviendo. Doh.
Fuente de mi alegría y ánimo, a pesar de las clases y las responsabilidades extras, espero que se aprovechen al máximo antes de llegar a mi hibernación estival, depresión incluida, que espero con ayuda de la mente fría que abunda en los días lluviosos, logre algún día solucionar.
Parte 2: cuando yo era más chico para mi las tortas significaban qué tanto me podría importar alguien. Es como: esa persona significa, en el lado amoroso, todo para mi. Y mi mente infiel siempre separó 2 tortas, una para la persona de mayor importancia, y una para el resto. Cosa de porcentajes, proporciones. 50% exclusivo, y nunca podría enamorarme de 2 personas, por lo que la segunda torta nunca sería un peligro para la primera. Sería.
La pirámide tenía un significado parecido. Igual las subpololas. Es como, a quien le dedicas más tiempo, a quien le dedicas más preocupación.
Las listas eran una tontera, como "con quien me metería y con quién no". Pero todo el mundo que me conoce saber que eso no existe para alguien que incluso piensa que las vacaciones son superficiales.
Aviso que nunca he mentido, ni ahora miento en cuanto a sentimientos se refiere.
Saludos!!!
lunes, marzo 13, 2006
Ansiedad
Hola. Son las 2 20 de la mañana, y en cuatro horas y media más estaré despierto, con los ojos más abiertos que nunca y la mente ansiosa por saber qué me depara la mañana. Porque cuando debo despertar temprano, como hoy, nunca puedo dormir, hasta que el horario "hábil" del año entra en mi cerebro, cosa que pasará con mucha suerte el próximo mes.
Estaba pensando en si realmente estoy deprimido, o melancólico, o si es culpa de la ansiedad. O quizás los 2. Y la ansiedad me lleva a buscar explicaciones en lugares donde no debería, en mi pasado lleno de vacíos, a pesar de la carencia de un sufrimiento obvio. Pero no ando depresivo hoy, sólo ansioso. Ansioso pero feliz. Calza bastante con un perfil bipolar, pero a mi me parece que yo soy fásico. Nunca estoy del mismo ánimo durante 2 "fases". Lo bueno es que hoy me acuesto feliz, a pesar de mi insomnio preescolar, que me ha acompañado todos los primeros días de clase de mi vida, con o sin vómitos, con o sin llantos.
Contaré algo. Hace un tiempo atrás todo en mi vida tenía figura. El amor y la amistad consistían en tortas, pirámides, listas y pilares, dentro de otras cosas. Y subpololas. Estoy seguro que todo eso se me ocurrió en un momento como éste.
Me voy a acostar sin sueño, con una sonrisa, y con la duda sobre mañana. Y mañana, sea un día feliz o triste, lo voy a escribir por ahí.
Saludos!
Estaba pensando en si realmente estoy deprimido, o melancólico, o si es culpa de la ansiedad. O quizás los 2. Y la ansiedad me lleva a buscar explicaciones en lugares donde no debería, en mi pasado lleno de vacíos, a pesar de la carencia de un sufrimiento obvio. Pero no ando depresivo hoy, sólo ansioso. Ansioso pero feliz. Calza bastante con un perfil bipolar, pero a mi me parece que yo soy fásico. Nunca estoy del mismo ánimo durante 2 "fases". Lo bueno es que hoy me acuesto feliz, a pesar de mi insomnio preescolar, que me ha acompañado todos los primeros días de clase de mi vida, con o sin vómitos, con o sin llantos.
Contaré algo. Hace un tiempo atrás todo en mi vida tenía figura. El amor y la amistad consistían en tortas, pirámides, listas y pilares, dentro de otras cosas. Y subpololas. Estoy seguro que todo eso se me ocurrió en un momento como éste.
Me voy a acostar sin sueño, con una sonrisa, y con la duda sobre mañana. Y mañana, sea un día feliz o triste, lo voy a escribir por ahí.
Saludos!
domingo, marzo 12, 2006
¿Y si nos devolvemos...?
Siempre que uno toma una decisión, no debiese arrepentirse. Pero en la cabeza de la gente como yo, siempre hay un espacio para la duda.
Entonces cuando haces algo, te queda la interrogante que refiere a lo que dejaste de hacer por hacer aquello.
- No nos faltó nada por hacer...
- Sí...
- ¿Seguro?
- Mmm...
- ¿Y si nos devolvemos mejor y lo revisamos?
Suena como un obsesivo compulsivo conversando con su mente sobre una llave de paso de gas. Pero mis referencias son con el tiempo y las cosas que no se hicieron por hacer otras. Nadie puede hacerlo todo, ni siquiera todo lo que le gustaría hacer. Es todo un asunto de proporciones para felicidad. Pienso que nadie puede ser feliz si hizo sólo el 10% de las cosas que quiso hacer, o menos, o el 0%, que se yo. Entonces cuando se da cuenta de que el tiempo ya pasó, busca devolverse a aquella época, para calmar las ansias del presente y el arrepentimiento futuro saldando cuentas con el pasado. Pero ojo, que no siempre es posible hacerlo, y a veces es mejor no pensar en eso, porque aumentan la ansiedad y las probabilidades de arrepentirte, mientras más lo deseas en tu mente. No es la opción.
martes, marzo 07, 2006
Inspiración nocturna
Hola hola.
Son las 4 y media de la mañana y no puedo conciliar el sueño. Cosa que ocurre más o menos en el 20% de las noches de mi vida, y probablemente en un 90% de las noches sucedidas por un día en el que debo levantarme temprano. Como hoy Martes.
A veces pienso que la oscuridad inspira mi mente hiperkinética. Porque de día sé que pasan cosas por mi mente, muchas ideas, pero pasan tan rápido que no alcanzo a procesarlas.
Hora peak mental = horas en las que aparece mi nunca-por-mi-querido sol.
En cambio en la noche, cuando lo único que desearía es dormir, esas ideas se desatan en mi mente con miles de proyectos, para arreglar desde mi pieza (poco factible) hasta el mundo entero (más factible que arreglar mi pieza). Ahora que lo pienso me tomé varios vasos de kem xtreme anoche. Estoy medio temblando. Será mucho parece. A lo mejor es la mezcla de cafeína+oscuridad. Más nerviosismo. Más ocio en estos días. Por eso cuando uno llega al día de la prueba grande nunca puede dormir. Clásico.
Saben que es lo peor de todo? Que en la noche no se puede ubicar a nadie, llamar a nadie, ni comunicar a nadie estas ideas locas. Pero ahora tengo mi blog para anotar weas. Excelente.
Pero aunque tengo mi blog, y papel, y lápiz, no escribí nada de lo que se me había ocurrido.
Mejor me voy a dormir.
lunes, marzo 06, 2006
ya veo...
Voy a explayarme más en lo de la profundidad/superficialidad. Aunque nadie lo lea jajaja...me quedaré tranquilo con esto.
No es que TODOS los años reclame lo mismo por las vacaciones.
Creo que el año pasado ocurrió un cambio muy grande en mi vida y me hizo ver las cosas con otro prisma. Y a los 20 años, no me agrada mucho. Porque en vez de estar carreteando como loco, joteando lo primero q pase o algo así, que es lo que yo creía que iba a hacer cuando tuviera 20 años, ya veo mi destino (al menos académico) sellado; mi carácter envejece cada vez más, y mis últimos suspiros de diecialgo-añero cada vez mandan menos. Y eso fue lo que quise encontrar en las vacaciones, aceptación de mi nueva realidad, que puede ser mejor quizás, todo depende de como se vean las cosas.
A última hora me vine a inspirar en una canción de iron maiden. Yo nunca hallo inspiración en poemas, ni películas, ni la naturaleza, sino en cosas extrañas. La canción se llama "wasted years" y si no me equivoco la letra del coro dice:
"So, understand
You're wasting time
always searching for those wasted years
Face up, make your stand...
and realise you're living in the golden years"
Qué onda. Pierdo mi tiempo buscando lo que no tuve, y gracias a eso tengo menos de lo que me corresponde ahora. Mi cuota de felicidad. Lástima que lo que mis sentidos captan, mi corazón todavía no entiende!
No es que TODOS los años reclame lo mismo por las vacaciones.
Creo que el año pasado ocurrió un cambio muy grande en mi vida y me hizo ver las cosas con otro prisma. Y a los 20 años, no me agrada mucho. Porque en vez de estar carreteando como loco, joteando lo primero q pase o algo así, que es lo que yo creía que iba a hacer cuando tuviera 20 años, ya veo mi destino (al menos académico) sellado; mi carácter envejece cada vez más, y mis últimos suspiros de diecialgo-añero cada vez mandan menos. Y eso fue lo que quise encontrar en las vacaciones, aceptación de mi nueva realidad, que puede ser mejor quizás, todo depende de como se vean las cosas.
A última hora me vine a inspirar en una canción de iron maiden. Yo nunca hallo inspiración en poemas, ni películas, ni la naturaleza, sino en cosas extrañas. La canción se llama "wasted years" y si no me equivoco la letra del coro dice:
"So, understand
You're wasting time
always searching for those wasted years
Face up, make your stand...
and realise you're living in the golden years"
Qué onda. Pierdo mi tiempo buscando lo que no tuve, y gracias a eso tengo menos de lo que me corresponde ahora. Mi cuota de felicidad. Lástima que lo que mis sentidos captan, mi corazón todavía no entiende!
domingo, marzo 05, 2006
Se acabaron!
Debo ser de las únicas personas que no está triste porque se fueron las vacaciones. Más aun si considero que serán mis últimas vacaciones "completas", "aquí se acaba la juventud" me dijo un amigo... pero las vacaciones me provocan un sentimiento extraño. Como de superficialidad. Es como decir: lo que pasa en el verano queda en el verano; y la superficialidad es algo con que siempre me ha gustado coquetear, pero simplemente no me viene. Yo no soy para eso.
Voy a pensar si es que no me gusta el calor, no me gustan los tacos, no me gusta la raza top, o bien el hecho es que no me gustan las vacaciones. Por mucho que las deseé, debo encontrar algo más en ellas que descanso...y no lo hallé.
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